Si quieres que una guerra se acabe entrega tus armas a los niños. Se pondrán a jugar. Se sumarán a los niños del otro bando y jugarán juntos a apuntar a una piedra... Así, sin rencores ni prejuicios... como si todos fueran iguales.
Si quieres contarme tu historia, hacer alguna propuesta, aportar nuevas ideas, alguna pregunta que tengas, lo que se te ocurra que creas pueda ser de interés no dudes en contactar conmigo:
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